El trastorno de ansiedad generalizada se encuadra dentro de los trastorno de ansiedad. La característica principal del Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) es tener una preocupación y ansiedad excesivas, continuas o persistentes (más de la mitad de los días durante al menos 6 meses) y difíciles de controlar sobre un número de acontecimientos o actividades tales como el rendimiento laboral, la salud, la familia,… Suele aparecer asociado a otros trastornos de ansiedad.

Que la preocupación y ansiedad son excesivas significa que su intensidad, duración o frecuencia son desproporcionadas con relación a la probabilidad o impacto real del acontecimiento temido.

Que el individuo manifieste una dificultad importante a la hora de controlar las preocupaciones que le provocan, además, malestar subjetivo, deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad de la persona.

 

La ansiedad y las preocupaciones están asociadas con síntomas tales como:

  • inquietud o impaciencia.
  • cansarse o fatigarse con facilidad.
  • dificultades de concentración, memoria o quedarse en blanco.
  • tensión muscular.
  • perturbaciones del sueño (dificultad para conciliar o mantener el sueño, o sueño insatisfactorio y no reparador).

 

Otros posibles síntomas físicos menos frecuentes son: Temblores, sacudidas, dolores o entumecimientos musculares, manos frías y húmedas, boca seca, sudoración, náusea o diarrea, respuestas exageradas de sobresalto, etc.

 

Algunas recomendaciones para el manejo de la ansiedad pueden ser: aprender técnicas de relajación y respiración controlada, hacer regularmente ejercicio, dormir las horas recomendadas, distracción, evitar la cafeína y bebidas excitantes,…

Y si estas recomendaciones no son suficientes, probablemente sea necesario acudir a un especialista que te ayude a trabajar sobre este tema y poder dotarte de las herramientas necesarias. Lo importantes es comenzar a actuar, ya que eso te permitirá ir ganando el control sobre su ansiedad.

El trastorno de ansiedad generalizada se encuadra dentro de los trastorno de ansiedad. La característica principal del Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) es tener una preocupación y ansiedad excesivas, continuas o persistentes (más de la mitad de los días durante al menos 6 meses) y difíciles de controlar sobre un número de acontecimientos o actividades tales como el rendimiento laboral, la salud, la familia,… Suele aparecer asociado a otros trastornos de ansiedad.

Que la preocupación y ansiedad son excesivas significa que su intensidad, duración o frecuencia son desproporcionadas con relación a la probabilidad o impacto real del acontecimiento temido.

Que el individuo manifieste una dificultad importante a la hora de controlar las preocupaciones que le provocan, además, malestar subjetivo, deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad de la persona.

 

La ansiedad y las preocupaciones están asociadas con síntomas tales como:

  • inquietud o impaciencia.
  • cansarse o fatigarse con facilidad.
  • dificultades de concentración, memoria o quedarse en blanco.
  • tensión muscular.
  • perturbaciones del sueño (dificultad para conciliar o mantener el sueño, o sueño insatisfactorio y no reparador).

 

Otros posibles síntomas físicos menos frecuentes son: Temblores, sacudidas, dolores o entumecimientos musculares, manos frías y húmedas, boca seca, sudoración, náusea o diarrea, respuestas exageradas de sobresalto, etc.

 

Algunas recomendaciones para el manejo de la ansiedad pueden ser: aprender técnicas de relajación y respiración controlada, hacer regularmente ejercicio, dormir las horas recomendadas, distracción, evitar la cafeína y bebidas excitantes,…

Y si estas recomendaciones no son suficientes, probablemente sea necesario acudir a un especialista que te ayude a trabajar sobre este tema y poder dotarte de las herramientas necesarias. Lo importantes es comenzar a actuar, ya que eso te permitirá ir ganando el control sobre su ansiedad.

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