PREGUNTAS FRECUENTES

A continuación le detallamos las dudas más frecuentes que nos surgen antes de acudir a una Consulta Psicológica o Sexológica. Si tiene alguna que no aparezca en esta sección, no dude en contactar directamente con nosotros sin ningún tipo de compromiso.

La primera consulta es el marco en el que el terapeuta y el cliente se conocen y se explican, al menos brevemente, el motivo de consulta y las líneas generales sobre las que reposará el trabajo posterior.

Es recomendable salir con la sensación de que ha empezado mi proceso terapéutico y que siento  que el profesional  me escucha y comprende qué es lo que quiero trabajar, al tiempo que  creo que  está capacitado para acompañarme en este proceso.

Cada persona es diferente, y cada tratamiento también lo es. No hay un número de sesiones establecido para ningún tratamiento. Depende de multitud de factores.

No obstante, por cerrar de alguna manera podríamos decir que si después de algunas sesiones de tratamiento no siento  que este  me esté aportando algo que yo crea útil para entender mejor mi situación o a mí mismo, quizás es momento de   replantearse y ver qué puede estar pasando.

Cualquier persona puede beneficiarse de los servicios de un psicólogo. Así se incrementa y mantiene el bienestar emocional;  se potencia el conocimiento y desarrollo personal,  promueve la libertad para tomar decisiones….

Hay casos, sin embargo, en que es necesario o muy recomendable buscar ayuda .En momentos de  especial conflicto emocional,  de mucha angustia, o sufrimiento,   crisis vitales en las que necesito buscar  respuestas

El principal motor de avance en una terapia es la motivación de la persona. Si esta inquietud no existe, o viene desde el exterior,  el proceso puede ser complicado y los resultados afectados.

La sinceridad y honestidad son claves en el proceso terapéutico. En ocasiones, pueden existir resistencias inconscientes que dificultan el cambio. Parte de la terapia consiste en encontrar la manera de disolver éstos bloqueos y poder hacerlos conscientes.

Lo primero sería buscar un/a profesional especializado/a en el tema que quiero tratar. Que cuente con la formación y práctica especializada y necesaria. Después, acudiendo a consulta y evaluando si me siento cómodo/a y confío en el/la terapeuta.

Éste encuentro puede valorarse en función del sentimiento al encontrarse frente a alguien que siento que me comprende, que me escucha y que creo que me puede acompañar en este momento de mi vida.

Decía Carl Jung que “el encuentro entre dos personalidades es como el contacto entre dos sustancias químicas, si hay alguna reacción, ambas serán transformadas.”

Un sexólogo o sexóloga es un especialista de la Sexología. Para trabajar terapia sexológica es necesario una titulación, en nuestro opinión creemos conveniente, que sea en Psicología y tener un formación posgrado de especialización en Sexología.

La terapia Sexológica responde a los mismos principios éticos recogidos en el Código Deontológico de la Psicología.

La Sexología clínica comprende tres ámbitos de intervención:

  1. Asesoramiento.
  2. Educación Sexual.
  3. Terapia sexológica.

Por lo tanto se puede trabajar desde asesoramiento sexual en relación a dudas, métodos anticonceptivos, prevención de infecciones ante prácticas de riesgo, planificación…

Educación sexual a través de información, trabajo sobre actitudes hacia la sexualidad, convirtiendo a la persona en un ser autónomo y responsable de su propia sexualidad. Aprender a conocerse, aceptarse y expresarse a nivel sexual de forma satisfactoria. (De la Cruz)

Desde la terapia sexológica se aborda algún aspecto que esté resultando problemático dentro de la sexualidad, que puede ir desde problemas de erección, falta de deseo, anorgasmia, eyaculación precoz, parafilias, celos, infidelidades, trabajo en el malestar en torno a la identidad u orientación sexual, agresiones sexuales, etc.

No necesariamente. Si no se tiene pareja o la pareja por el motivo que sea no está disponible o no quiere colaborar o implicarse en la terapia, se puede hacer un trabajo individual. Pero sin duda, siempre que sea posible es preferible y terapéuticamente más eficaz contar con la colaboración de ésta, ya que a veces, y dependiendo de la problemática concreta sobre la que se esté interviniendo, no contar con su colaboración puede suponer algunas limitaciones en el trabajo terapéutico.

En la terapia sexológica, al igual que en la psicológica, no es posible saber el número de sesiones que serán necesarias, ya que cada caso y casa persona son únicos y responden de manera diferente a la terapia.

Es necesario realizar una evaluación del caso y esta determinará las técnicas o herramientas necesarias. También es necesario considerar la estructura de la personalidad del paciente, con todo ello estableceremos una hipótesis explicativa y una planificación del tratamiento que esté adaptada a la persona y no al contrario.

Aunque volvemos a repetir, que el tratamiento tiene que ser único y adaptado a cada caso concreto, en términos generales, podemos decir que la terapia sexológica tiene que consistir en promover el cambio necesario en la persona.

Consistirá por tanto en la recogida de información necesaria para evaluar y planificar la intervención a llevar a cabo, mediante la entrevista, así como una serie de recomendaciones, a través de tareas eróticas, que realizará la persona bien a nivel individual o de pareja en su casa, educación sexual,… que permita resolver el área que sea problemática.

Puedes encontrar información más específica en las diferentes secciones de nuestra web. También puedes contactar con nosotros. Estaremos encantados de atenderte.

PREGUNTAS FRECUENTES

A continuación le detallamos las preguntas y respuestas más habituales que podemos plantearnos antes de acudir a una Consulta Psicológica. Si tiene alguna que no aparezca en esta sección, no dude en contactar directamente con nosotros.

La primera consulta es el marco en el que el terapeuta y el cliente se conocen y se explican, al menos brevemente, el motivo de consulta y las líneas generales sobre las que reposará el trabajo posterior.

Es recomendable salir con la sensación de que ha empezado mi proceso terapéutico y que siento  que el profesional  me escucha y comprende qué es lo que quiero trabajar, al tiempo que  creo que  está capacitado para acompañarme en este proceso.

Cada persona es diferente, y cada tratamiento también lo es. No hay un número de sesiones establecido para ningún tratamiento. Depende de multitud de factores.

No obstante, por cerrar de alguna manera podríamos decir que si después de algunas sesiones de tratamiento no siento  que este  me esté aportando algo que yo crea útil para entender mejor mi situación o a mí mismo, quizás es momento de   replantearse y ver qué puede estar pasando.

Cualquier persona puede beneficiarse de los servicios de un psicólogo. Así se incrementa y mantiene el bienestar emocional;  se potencia el conocimiento y desarrollo personal,  promueve la libertad para tomar decisiones….

Hay casos, sin embargo, en que es necesario o muy recomendable buscar ayuda .En momentos de  especial conflicto emocional,  de mucha angustia, o sufrimiento,   crisis vitales en las que necesito buscar  respuestas

El principal motor de avance en una terapia es la motivación de la persona. Si esta inquietud no existe, o viene desde el exterior,  el proceso puede ser complicado y los resultados afectados.

La sinceridad y honestidad son claves en el proceso terapéutico. En ocasiones, pueden existir resistencias inconscientes que dificultan el cambio. Parte de la terapia consiste en encontrar la manera de disolver éstos bloqueos y poder hacerlos conscientes.

Lo primero sería buscar un/a profesional especializado/a en el tema que quiero tratar. Que cuente con la formación y práctica especializada y necesaria. Después, acudiendo a consulta y evaluando si me siento cómodo/a y confío en el/la terapeuta.

Éste encuentro puede valorarse en función del sentimiento al encontrarse frente a alguien que siento que me comprende, que me escucha y que creo que me puede acompañar en este momento de mi vida.

Decía Carl Jung que “el encuentro entre dos personalidades es como el contacto entre dos sustancias químicas, si hay alguna reacción, ambas serán transformadas.”

Un sexólogo o sexóloga es un especialista de la Sexología. Para trabajar terapia sexológica es necesario una titulación, en nuestro opinión creemos conveniente, que sea en Psicología y tener un formación posgrado de especialización en Sexología.

La terapia Sexológica responde a los mismos principios éticos recogidos en el Código Deontológico de la Psicología.

La Sexología clínica comprende tres ámbitos de intervención:

  1. Asesoramiento.
  2. Educación Sexual.
  3. Terapia sexológica.

Por lo tanto se puede trabajar desde asesoramiento sexual en relación a dudas, métodos anticonceptivos, prevención de infecciones ante prácticas de riesgo, planificación…

Educación sexual a través de información, trabajo sobre actitudes hacia la sexualidad, convirtiendo a la persona en un ser autónomo y responsable de su propia sexualidad. Aprender a conocerse, aceptarse y expresarse a nivel sexual de forma satisfactoria. (De la Cruz)

Desde la terapia sexológica se aborda algún aspecto que esté resultando problemático dentro de la sexualidad, que puede ir desde problemas de erección, falta de deseo, anorgasmia, eyaculación precoz, parafilias, celos, infidelidades, trabajo en el malestar en torno a la identidad u orientación sexual, agresiones sexuales, etc.

No necesariamente. Si no se tiene pareja o la pareja por el motivo que sea no está disponible o no quiere colaborar o implicarse en la terapia, se puede hacer un trabajo individual. Pero sin duda, siempre que sea posible es preferible y terapéuticamente más eficaz contar con la colaboración de ésta, ya que a veces, y dependiendo de la problemática concreta sobre la que se esté interviniendo, no contar con su colaboración puede suponer algunas limitaciones en el trabajo terapéutico.

En la terapia sexológica, al igual que en la psicológica, no es posible saber el número de sesiones que serán necesarias, ya que cada caso y casa persona son únicos y responden de manera diferente a la terapia.

Es necesario realizar una evaluación del caso y esta determinará las técnicas o herramientas necesarias. También es necesario considerar la estructura de la personalidad del paciente, con todo ello estableceremos una hipótesis explicativa y una planificación del tratamiento que esté adaptada a la persona y no al contrario.

Aunque volvemos a repetir, que el tratamiento tiene que ser único y adaptado a cada caso concreto, en términos generales, podemos decir que la terapia sexológica tiene que consistir en promover el cambio necesario en la persona.

Consistirá por tanto en la recogida de información necesaria para evaluar y planificar la intervención a llevar a cabo, mediante la entrevista, así como una serie de recomendaciones, a través de tareas eróticas, que realizará la persona bien a nivel individual o de pareja en su casa, educación sexual,… que permita resolver el área que sea problemática.

Puedes encontrar información más específica en las diferentes secciones de nuestra web. También puedes contactar con nosotros. Estaremos encantados de atenderte.

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